Ducha escocesa

Ducha a presión, alternando agua caliente y fría, que recorre todo el cuerpo, desde los pies a la cabeza.

Activa la circulación, tonifica y descontractura los músculos, y descongestiona zonas localizadas de nódulos de grasa o celulitis.

No es aconsejable sobre zonas vasculares frágiles.